Una de las páginas de la historia que ha marcado y ha sufrido la ciudad de Londres fue el Gran Incendio que devastó la ciudad en 1666, dejándola prácticamente inhabitable.

En ese tiempo reinaba Carlos II de Inglaterra. Londres era una ciudad que había crecido paulatinamente quedando unida la zona de La City con Westminster. El entramado urbano aún era un tanto medieval, conservándose las murallas medievales con sus puertas. Al interior de la City, el urbanismo se mantenía con calles estrechas y casas construidas con materiales pobres. Vivían en Londres en torno al medio millón de personas. Inglaterra había conseguido superar la Guerra Civil (1642-1649) y la Gran Plaga de 1665 que mató a unas 100.000 personas, pero ahora le venía una nueva desgracia.

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Vista de la ciudad de Londres en 1660. “Entrada del Príncipe de Ligne, embajador de Felipe IV de España, en Londres” por François Duchatel

El Gran Incendio comenzó la noche del domingo 2 de septiembre de 1666, sobre las 2 am. El foco se localizó en la pastelería de Thomas Farriner, en Pudding Lane. Se empezó a extender a las casas colindantes y se aconsejó hacer un cortafuegos tirando algunas casas pero los vecinos se opusieron y el alcalde, Sir Thomas Bloodworth, hacía risas sobre el tema diciendo “¡Psh! Una mujer podría orinar encima”. 

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Evolución del Gran Incendio de Londres (Fuente: Museo de Londres)

Durante el día del domingo el fuego era incontrolable. Se estimó que se estaban quemando unas 300 viviendas y había llegado al Puente de Londres. Los bomberos y ciudadanos no podían hacer nada y el fuerte viento hacía que se propagara más.

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El Gran Fuego de Londres. Philippe-Jacques de Loutherbourg. Ca. 1797 (Yale Center of British Art, EEUU)

El lunes 3 de septiembre de 1666 el incendio se fue extendiendo hacia el norte y al oeste. Las llamas llegaban a las zonas más ricas de la ciudad, así como había destruido las casas del puente de Londres, afortunadamente sin llegar al Southwark. También se quemó el Royal Exchange y las zonas comerciales más ricas.

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El Gran Fuego de Londres, 1666. Finales s.XVII (Colección City of London Corporation)

El martes 4 y miércoles 5 de septiembre de 1666 fue de los más terroríficos días. A pesar de hacer intentos de levantar cortafuegos con muros en ladrillo no hubo resultado y el fuego siguió avanzando. A ello hay que sumarles lo intransitables que estaban las estrechas calles por la cantidad de tráfico rodado en la huida del fuego. La gente se refugió en la Catedral de San Pablo y su cripta pensando que sus muros eran impenetrables pero el fuego llegó a sus cubiertas de madera y en poco tiempo también quedó en llamas.

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Pintura anónima con vista del Gran Fuego de Londres. La Torre de Londres (derecha), el puente de Londres (izquierda), y catedral de San Pablo (centro-izquierda)

Las murallas de Londres en su parte Norte consiguió actuar de cortafuegos pero no sucedió así en la parte Oeste que consiguió sobrepasar las murallas, destruir cuatro puertas y extenderse por Fleet Street. Finalmente el miércoles, gracias a la ausencia de aire, el incendio se fue calmando y paró su desbastación.

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Vista del Gran Fuego de Londres con Ludgate (en primer plano) y Catedral de San Pablo (en el centro). Jan Griffier the Elder. Ca. 1675 (Fuente: Museo de Londres)

¿Quién y por qué razón surgió el incendio?

Aparentemente todo parece fruto de una mala fortuna, posiblemente una vela más apagada en la pastelería de Thomas Farriner. Pero el caso es que hasta pasados unos días no se empezó a especular sobre la existencia de un culpable o mano negra.

Por parte de la Corona se pensó que el incendió fue un acto de Dios, divino. Por otro lado se empezó a sospechar de los inmigrantes franceses y holandeses de la ciudad, ya que Inglaterra como protestante tenía conflictos con los países católicos de Francia e incluso se pensó que fue un plan que provenía del Papa.

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Grabado con la imagen de Robert Hubert (Fuente: Museo de Londres)

Se llegó a juzgar a un culpable, un francés llamado Robert Hubert, quien sufría problemas mentales. Bien por propia voluntad o por voluntad forzosa (bajo tortura) confesó que inició el fuego deliberádamente y por ello fue juzgado y condenado a la horca el 28 de septiembre de 1666. Posteriormente se descubrió que llegó a Londres desde Francia una vez que ya surgió el incendio.

Algunas cifras desbastadoras: 

  • Se desbastó una extensión de 436 acres (1,8 km²)
  • Quedaron destruidos 15 barrios
  • Se quemaron 13.200 casas
  • Se consumieron 400 calles
  • Se destruyeron 87 iglesias, incluida la Catedral de San Pablo
  • 55 salones de la Libery Company desaparecieron
  • Se quedaron 70.000 personas sin hogar
  • Aunque solo se contabilizó 9 muertos, la realidad es que no se registraron aquellas personas pobres o de clase media que perecieron o incluso quedaron incineradas por las llamas.
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Plano de la ciudad de Londres tras el incendio (las áreas en blanco son las desaparecidas). Grabado por Wenceslaus Hollar

Finalmente, una vez que concluyó el incendio, el Parlamento y la Corona no tardaron en recaudar dinero e iniciar la reconstrucción de la ciudad, proyecto mega urbanístico que le fue encomendado al arquitecto Christopher Wren, pero esto será otra historia.

Recomendación: El Museo de Londres posee varias salas dedicadas a la historia y evolución del Gran Incendio de Londres, con numerosos objetos de la época. No os lo perdáis en vuestra visita.

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